Home   Quienes Somos   Contacte   Condiciones Generales
Actividades   Boletines   Ofertas y grupos
seleccione destino
 
 

Extensiones Terrestres
Grandes ciudades, playas y estrellas de cine puede ser la imagen que muchos tienes de la costa oeste de Estados Unidos, y aunque algo de cierto hay, realmente el principal atractivo del oeste, tanto en la costa como en los estados del interior, es la naturaleza. Paisajes inimaginables, desiertos, montañas heladas, bosques frondosos, restos arqueológicos, culturas indígenas, abundante fauna salvaje y mucho más son algunos de los atractivos para el viaje.

 

Otras extensiones ir a galería
 
 
Destinos
Programas y Precios
Cruceros
Extensiones terrestres
Viajes especiales
 

 

 
Otras extensiones recomendadas
  • Canadá • Hawai
  • México Estados Unidos Este

Bien porque elijamos solo este destino para nuestro viaje, o como complemento a un viaje por el pacífico, la mitad oeste de Estados Unidos nos ofrece una oferta amplísima y variada, que hace necesario mucho tiempo o varios viajes para poder conocer la región con cierta profundidad. La ciudad de entrada más frecuente es Los Ángeles, en el estado de California, aunque también es posible la entrada por ciudades del interior, como Denver (Colorado), Salt Lake City (Utah), Las Vegas (Nevada), Phenix (Arizona), etc, realizando una escala en alguno de los estados del este.

Los Ángeles es una ciudad realmente inmensa, la segunda mayor de Estados Unidos. Su nombre tiene como origen el del pequeño pueblo español “Nuestra Señora Reina de los Ángeles" y la estructura de la ciudad es realmente peculiar, ya que no tienen un centro urbano, a semejanza de otras ciudades. Si tiene una zona de finanzas, con grandes edificios, pero realmente Los Ángeles está compuesto por diferentes comunidades enlazadas por autopistas y carreteras. La más popular es Hollywood, en donde se ubican numerosos estudios cinematográficos. En la costa Malibú, Venice Beach y Santa Mónica son los más interesantes, aunque no hay que dejar de visitar Chinatown, Koreatown.

Siguiendo la costa, tanto en dirección sur hasta San Diego, como dirección norte hasta San Francisco, encontraremos un vello paisaje, con playas y acantilados, salpicado de pequeños pueblos como Carmel o San Simeón. Mientras que San Diego se presenta como una gran ciudad americana, muy interesante, San Francisco se asemeja más a las ciudades europeas, más tranquila y relajada. Fundada en 1776, con la llegar de fray Junípero Serra, no mantiene demasiados recuerdos de esta etapa para ser visitados. Los principales puntos de atracción son el puente Golden Gate, la antigua prisión de Alcatraz, el embarcadero de Fisherman´s Wharf, Chinatown y por supuesto los paseos en tranvía de cable. Aunque simplemente pasear por los diferentes barrios de la ciudad, recorriendo pequeños locales, plaza, jardines y monumentos, es sumamente interesante.

Ya en el interior, en el vecino estado de Nevada se encuentra otra de las ciudades más visitadas, y sin duda alguna la más peculiar de todo el país: Las Vegas. Desde 1905 hasta nuestros días la ciudad ha experimentado muchos cambios, algunos de ellos realmente impactantes. En la actualidad la imagen de la ciudad es la de una gran sala de juego y parque temático, de lo más pintoresco. Los grandes hoteles acogen infinidad de casinos, que es la línea conductora de todo lo demás, y junto a estos han proliferado espectáculos musicales, shows de todo tipo y lo más curioso, cada uno de estos hoteles se ha especializado en un tema. Podremos pasear en góndola por los canales interiores y exteriores del hotel Venetian, contemplando replicas del Campanile o el Palacio de los Dux; el Treasure Island nos transportará al mundo de los piratas, incluidas batallas en vivo con galeones; en el París encontraremos todos los rincones más típicos de la capital francesa, incluida una Torre Eiffel de 140 m. de altura; en el interior de la gran pirámide del Luxor pasearemos entre replicas de monumentos faraónicos, incluido en sarcófago de oro de Tutankamon; el Aladdin replica los ambientes de las mil y una noches, aunque la huella de Elvis Presley queda también patente. Una larga lista de hoteles – espectáculo, con una mezcla difícil de definir, pero sin duda curiosa.

Pero pese al interés de las ciudades, sin duda alguna los Parques Nacionales, Reservas Naturales y Territorios Indios, son el principal atractivo de la región. Estados como Utah, Colorado, Arizona, Nuevo México, California, Washington, Montana o Wyoming encierran auténticas maravillas naturales, de lo más diverso, y muy accesibles para el visitante.

En California destaca el P.N. de Yosemite, un impresionante valle cubierto de bosque y flanqueado por cascadas y majestuosas paredes de granito, con más de 1.000 m. de altura, y de fama mundial entre los escaladores. De entre todas ellas, El Capitán. A lo largo del parque visitaremos lagos, ríos, desfiladeros y cumbres, pudiendo también contemplar animales salvajes, desde aves a osos y ciervos. En sus bosques tendremos oportunidad de sorprendernos con la grandiosidad de las sequoias, árboles centenarios gigantes de casi 100 m. de altura.


Abandonando California, en dirección este, y tras atravesar las montañas, entraremos en otro mundo, cuya puerta es Death Valley, un mundo desértico, con sinuosas dunas, batido por las tormentas de arena y a 85 m. bajo el nivel del mar. Este tórrido y árido valle, de 200 Km. nos conduce hasta Las Vegas, un gran neón en medio de la nada, para seguir camino por Arizona hasta uno de los más impresionantes paisajes: el Gran Cañón del Colorado. Con una longitud de 446 Km. y una anchura de hasta 16 Km., es uno de los Parques Nacionales más visitados. Podemos limitarnos a pasear por su borde sur, disfrutando de paisajes únicos, descender hasta los rincones más profundos, 1.500 m. más bajo, hacer rafting por sus rápidos o sobrevolarlo en helicóptero, en definitiva un amplio e interesante catálogo de alternativas.

Continuando por el estado de Arizona, podemos recorrer la legendaria Ruta 66 o salirnos por caminos más al sur, que nos conducirán a interesantes lugares, como Wuoarki (ruinas de un poblado sinagua del siglo XII), el Castillo de Montezuma, las formaciones rocosas de Chiricahua o la misión de San Xavier, cerca de Tucson. Muchos de estos nombres nos recuerdan películas o relatos del “salvaje oeste”, y sin duda alguna el más mítico es Tombstone, famoso por el legendario duelo de OK Corral. Continuando en el mismo estado, pero en su extremo noreste, justo en la confluencia de Arizona con Utah, N. México y Colorado, en el lugar conocido como las Cuatro Esquinas, se localiza Monumenta Valley. El valle no es Parque Nacional, ya que es Reserva de los Indios Navajo, pero es uno de los paisajes más representativos de Estados Unidos. Sus montículos rocosos o buttes tienen nombres propios y son realmente majestuosos. Una buena oportunidad para ver la actual forma de vida de este pueblo, casi exterminado, y al mismo tiempo transportarnos al decorado natural de numerosos clásicos del cine. A escasa distancia, encontramos el Cañón Chelly, en donde contemplar ruinas de los pueblos anasazi, (S XII-XIV) .

Restos arqueológicos similares, pero de mayor importancia, los encontraremos en Colorado, destacando entre estos el Cañón de Chaco y el Parque Nacional Mesa Verde, siendo este último el más claro e impresionante exponente de la cultura anasazi.

En el estado de Utah, podemos visitar una larga lista de Parques y Reservas Nacionales. Los mas destacados son: Arches, con impresionantes formaciones rocosas entre las que destacan más de 80 arcos de piedra, de dimensiones monumentales; Canyonland, interesante cañón, que nos puede recordar mucho al del Colorado, más pequeño y con la ventaja de que encontraremos muy poca gente; Bryce Canyon, famoso por sus agujas de roca, conocidas como boodoos.; Glen Canyon, con el gran lago Powell y el cañón Antelope, de estrechas dimensiones y en donde la naturaleza parece haber esculpido una de sus más sutiles obras.

Nuevo México presenta una variada oferta para el visitante, en la que predominan los temas culturales, con un importante protagonismo hispano. Santa Fe es el más claro exponente. Las culturas indígenas también están bien representadas, a lo largo del Río Grande y junto al Río Pecos podremos visitar un lugar muy pintoresco llamado Roswell, en donde todo – incluido su museo – respira aires de alienígenas y ovnis.

Y pasando del sur al norte, en el estado de Wyoming, alcanzamos el Parque Nacional más famoso de Estados Unidos: Yellowstone. A diferencia de los parques de Arizona o Utah, en donde la piedra roja y la arena dominan el paisaje, Yellowstone es una explosión de verdor, agua y montañas, que se extienden sobre casi 9.000 Km² . Este es un lugar perfecto para la contemplación de vida salvaje, con mucha diversidad de aves y mamíferos, siendo estos los más buscados. Destacan especialmente los bisontes, alces, lobos, osos grizzly y osos negros. Otro de los atractivos del parque es que se localiza en un punto de gran importancia geotérmica y dentro de su perímetro se tienen localizados unos 10.000 geysers, de entre todos ellos el más conocido es Old Faithful, que erupciona cada 79 minutos.

Y para completar nuestra visita, el Parque Nacional de Grand Teton, al sur de Yellowstone, o cualquiera de los múltiples espacios naturales del estado de Washington, entre los que destacan Olympic, Mount Rainier y North Cascades, pueden hacer perfecto nuestro viaje.

l ^

 

C/ Francisco Gervás, 17- 7º H - Madrid 28020 • Tl: 91 571 84 70 - Fax:91 579 23 86
e-mail: info@ultima-frontera.com - www.ultima-frontera.com