| En
pleno corazón de Indonesia, y con una superficie
de 227.000 Km², Sulawesi es una de las mayores islas
del planeta. Su formación data de hace más
de tres millones de años, momento en que se fragmento
lo que hoy en día conocemos como Borneo y Nueva
Guinea. Su peculiar forma ramificada le permite tener
una gran extensión costera, que casi alcanza los
6.000 Km., con numerosas islas y arrecifes coralinos,
convirtiendo a este destino en uno de los más importantes
del actual panorama submarino, fundamentalmente la región
norte, donde se encuentra la ciudad de Manado.
Manado,
el Parque Marino de Bunaken y el peculiar estrecho de
Lembeh, se localizan en el extremo norte de la península
de Minahasa, un territorio famoso por sus numerosos volcanes,
entre los que destaca el Mahawu, de 1.311 m. La ascensión
a su cumbre nos permitirá contemplar su cráter,
inundado de verdes y humeantes aguas sulfurosas. También
en las zonas altas de la región, es interesante
visitar el lago Tondano, de 27 Km de largo, a 600 m. sobre
el nivel del mar. En las orillas del lago es posible visitar
diferentes poblados de pescadores, y por el camino no
hay que dejar de parar en el pueblo de Sawangan, para
acercarnos a su cementerio, con 114 tumbas antiguas, de
los siglos XIV y XV.
La
Reserva Nacional de Tongkoko es otra de las zonas interesantes
para visitar. Se puede acceder en barco desde el puerto
de Bitung, en el extremo sur de Lembeh o por carretera.
Existe muy poca infraestructura y como suele ocurrir en
esta región, recibe a pocos visitantes, pero encierra
numerosas especies de interés y un bello escenario
volcánico. Explorando la selva podremos descubrir
diversos tipos de aves, aunque los más preciados
son los calaos. Entre los mamíferos, al amanecer,
es fácil contemplar familias de macacos crestados
negros, y justo al anochecer, la especie más carismática
de la reserva, los tarsios.
Para
los amantes de las ciudades, Manado, en el norte, y Makassar
(antiguo Ujung Pandang), en el sur, nos permitirán
conocer la vida cotidiana de sus habitantes y visitar
algunos templos chinos,m aunque en manado han proliferado
de forma sorprendente decenas de templos católicos.
Y los amantes de los deportes, aparte de bucear, podrán
realizar rafting, desde el poblado de Sonder, en las tierras
altas o practicar equitación por las colinas cercanas.
Pero
si se dispone de tiempo, la visita obligada se encuentra
en las montañas de la región de Sulawesi
Selatan o Sulawesi Sur. Partiendo de Makassar, vía
Pare Pare, se alcanza la población de Rantepao,
en pleno territorio de los Tana Toraja. Sus poblados están
compuestos por pintorescas construcciones en forma de
barco, y en la puerta de las misma es posible contemplar
las cornamentas de los búfalos sacrificados, un
indicativo del estatus de la familia. Este pueblo ha mantenido
hasta nuestros días una cultura funeraria única.
Los familiares fallecidos son mantenidos en la vivienda
mientras se organiza la ceremonia de su entierro, que
suele ser un autentico festival. El tiempo necesario para
estos preparativos puede requerir varios meses o incluso
años. Reunido el dinero, los animales para sacrificar
(fundamentalmente bueyes y cerdos) y todo el material
para la ceremonia, se realiza en entierro, con centenares
de invitados. El
difunto finalmente es trasladado a la zona de enterramiento,
en donde se mantienen colgadas en la pared figuras que
representan a los familiares desaparecidos.
Sulawesi en su conjunto nos ofrece un territorio salvaje,
con una mezcla de culturas y paisajes que dan como resultado
un interesante viaje, lejos de los circuitos tradicionales
de turismo.
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