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Extensiones Terrestres
Antes conocido como Birmania, Myanmar podríamos decir que es uno de esos destinos amistosos, muy diversos y en donde todo emana autenticidad. El aislamiento sufrido durante el pasado siglo ha hecho que este país sea uno de los menos conocidos de Asia, pero al mismo tiempo, esta situación ha preservado toda su cultura de los excesos de la vida moderna, casi anclado en el pasado. Un país en cuyo vocabulario no existe la palabra turista.

 

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Myanmar es el país más grande en la península del sudeste asiático. Tres cuartas partes de su territorio están cubiertas por selva y montañas, y en todo el país habitan 135 etnias. La zona central está dominada por los grandes ríos y las llanuras, mientras que al este las grandes montañas, que se extienden hasta el Himalaya, delimita de forma natural la frontera con Tailandia. El gran río Ayeyarwady, con 2.000 Km. de longitud, marca la zona más prospera, y en sus proximidades encontraremos algunos de los principales núcleos urbanos.

La capital, Yangón, pese a ser una gran ciudad de 4 millones de habitantes, ha preservado cierta espiritualidad, con numerosas muestras de su época colonial, con calles anchas, cubiertas de árboles. Cerca de la Pagoda de Sule se encuentran los edificios más emblemáticos de la época británica, como el Tribunal Supremo, la Oficina General de Correos, el Hotel Hilton y las diferentes oficinas de la calle Pansodan. Aunque una de las vistas más famosas es la Pagoda de Shwedagon cuya cúpula y stupa dorados gigantes dominan el paisaje de la capital. Construida originalmente hace 2.500 años, alberga ocho pelos de Buda, y su aspecto ha ido cambiando hasta el que se nos muestra en la actualidad. La primera estructura tenia solo 9 m. y fue en 1774 cuando alcanzó los actuales 107 m. de altura. La gran cúpula, en forma de campana, está cubierta con 60 toneladas de pan de oro y en la cima se la stupa hay incrustaciones de diamantes, rubíes y zafiros. Otras don interesantes pagodas de Yangón son la de Sule y la de Kyauktagyi. La Pagoda de Sule, que data de hace unos 2.000 años, tiene una stupa dorada de 48 m. y también fue construida para albergar pelos de Buda. La Pagoda de Kyauktagyi es moderna, de 1966, pero vale la pena ser visitada para contemplar el gran Buda reclinado de 70 m.


Otra interesante visita es el Museo Nacional, que contiene numeras piezas de interes, incluido el gran trono de oro del último monarca, el rey Thibaw. Un paseo por los diferentes barrios de la ciudad nos aproximará a la diversidad de pueblos de Myanmar, con mezquitas, templos indios, mercados chinos, etc. El Mercado Bogyoke, establecido por los ingleses en 1920, es la meca de los que buscan oportunidades y recuerdos: tallas en madera, paraguas de monje, finos tejidos, joyas y los famosos puros birmanos. Desde Yangon también podremos realizar curiosas excursiones, como Bago y su pagoda estilo Shwemawdaw con su stupa de 114 m., recorrer el Río Yangón o la Piedra Dorada en Kyaiktiyo, un gran canto rodado cubierto de pan de oro, al borde de un gran precipicio.

Al norte encontramos Bagan, un complejo arqueológico de gran interés y uno de los mayores centros Budistas del sudeste asiático. El complejo se extiende por la llanura del Río Ayeyarwady, y está compuesto por unas 3.000 pagodas, templos y demás estructuras, construidas en el siglo XI y XII, aunque originalmente acogía a 11.000 edificaciones. El paisaje es impresionante, especialmente si se asciende a la cima de alguno de los edicficios, para poder contemplar los campos de arroz y las palmas.

El Templo de Ananda, uno de los templos más grandes y mejor preservados de Bagan, con unas proporciones perfectas. Cerca de este se encuentra Ananda Okkaung, uno de los pocos monasterios sobrevivientes de ladrillo del período Temprano de Bagan. El más grande y uno del más antiguos templos de Bagan es el Shwezigon, con una hermosa stupa en forma de campana, siendo en la actualidad uno de los lugares más importantes de peregrinación para los birmanos, ya que se dice atesora la clavícula de Buda y uno de sus dientes. Otros templos de interés son: Htilominlo, Thatbyinnyu, Minnanthu, Payathonzu, Nandamannya y Dhammayangyi.

Mandalay es otra de las ciudades a visitar, considerada la capital cultural y religiosa del país, en donde no hay que dejar de ver la Pagoda de Mahamuni y el monasterio de Shwenandow, con finas tallas en madera. Otro punto religioso interesante es la Pagoda de Kuthodaw, que tiene 729 trozos de mármol blanco con escrituras budistas, conocido como Kuthodaw “el libro más grande de mundo”. Su escritura duró ocho años, y su texto requiere dos años continuos de lectura.

Por supuesto tampoco hay que perderse la excursión a la antigua capital Amarapura, en donde se localiza el mayor monasterios de Myanmar, Mahagandayon en donde viven más de 1.000 monjes. El puente de U_Bein, es un hervidero de gente trasportando alimentos y utensilios, y tras cruzarlo podremos dirigirnos al monasterios de Bagaya Kyaung, construido en madera de teka. Y en el lado opuesto del río Sagaing, el eje religioso del pais, con 600 pagodas y monasterios.


A unos 140 Km. al oeste de Mandalay se encuentra Moniwa, importante núcleo para el comercio agrícola, con interesantes monumentos. La Pagoda de Thanbodday con sus 500.000 imágenes de Buda, la Pagoda de Boddhi-tataung con su arboleda de 1.000 árboles sagrados y el inmenso Buda. En la orilla opuesta del río, las cuevas de Po Win Daung, contienen millares de pinturas que muestra la vida cotidiana en el Tribunal Real.


Otro de los puntos clave, y visita muy recomendada, es el Lago Inle. Con sus 22 Km. de largo, el lago está rodeado de colinas y es el lugar donde habita el pueblo Intha. La mejor manera de visitar el lago es en una canoa tradicional. Así podremos alcanzar la pagoda de Phaung Daw o el Monasterio de Nga Phe Kyaung. Aparte de la pesca y cultivo de flores en los jardines flotantes, los Intha han creado una industria de artesanía, confeccionando tejidos extraordinarios.

Desde Inle, atravesando campos de arroz y pequeñas aldeas Pa O, se llega a Kakku, un tesoro escondido, con una colección excepcional de 2.000 stupas budistas, en un área de tan solo 1 Km². Esta región, habitada por las tribus Pa-O se abrió recientemente al turismo.
Kengtung, puerta de Myanmar al Triángulo de Oro, es un pueblo pequeño a menudo comparado a Chiang Mai, hace cincuenta años. Es una reliquia de la arquitectura tradicional, con sus casas antiguas, con complicados balcones de madera tallada, característicos del estado Shan. En esta área hay pequeñas comunidades indígenas, como la tribu vestido rojo de Palaung, los Akha o la tribu Lahu. El mercado de Kengtung es el lugar de reunión para muchas de estas tribus.

Myanmar occidental se compone del Estado de Rakhine, anteriormente conocido como Arakan, y el Estado de Mentón, fronterizos con Bangladesh e India. Las atracciones principales de la zona son la antigua ciudad de Mrauk U y las playas desiertas de la Bahía de Bengala. Aunque recientemente se ha abierto el Monte Victoria, un interesante Parque Nacional, en el estado Chin.
En el siglo XV, Mrauk U era uno de las ciudades más ricas en toda Asia, y ofrece muchos lugares interesantes para visitar, como Templo de Shittaung, la Pagoda de Laungbanpyauk, la Pagoda de Sakyamanaung y la gran stupa de Yadana Mannaung. También son interesantes las ruinas del Palacio Real y el Museo Arqueológico.

Y para finalizar en viaje, puede ser interesante relajarse unos días en las playas de Ngapali o Ngwe Saung.


 

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