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primer planteamiento, para un viaje estándar por
Australia, es ¿qué región queremos
conocer? Dado lo basto de su territorio, no hay que caer
en la tentación de visitar demasiado en 2 o 3 semanas,
ya que podemos pasarnos gran parte de nuestro viaje dentro
de aviones, trenes o coches.
Sin duda alguna la región más representativa
es el Territorio del Norte, que ocupa la zona centro norte
de Australia y en donde la naturaleza salvaje es el protagonista.
En el sur – el conocido desierto del Centro Rojo - encontraremos
la imagen más difundida de este país, el
Ulur (también conocido por Ayers Rock), el mayor
monolito de la tierra y corazón del Parque Nacional
Uluru – Kata Tjuta, en pleno territorio aborigen de los
anangu. Dentro del parque también es obligado visitar
el Monte Olga o Kata Tjuta, con 36 cúpulas rocosas
y cañones impresionantes. Dentro de esta misma
región, el P.N. de Watarrka esconde otra de las
joyas naturales: Kings Canyon, con paredes verticales
que superar los 100 m. de altura, formaciones rocosas
increíbles y multitud de fauna y flora. Devil´s
Marbles, Alice Springs o MacDonnell Rangerss son algunos
otros puntos que no hay que olvidar.
El
Extremo Norte, ya cerca de la ciudad de Darwin, ofrece
un paisaje diferente, más tropical. Es aquí
donde se ubica Kakadu, el más importante Parque
Nacional de Australia, con una superficie de 20.000 km²,
y declarado Patrimonio de la Humanidad . Las grandes extensiones
de eucaliptos y termiteros se ven repentinamente interrumpidas
por gargantas, ríos o grandes escarpaduras, en
donde contemplar las más bellas pinturas rupestres,
con más de 20.000 años de antigüedad.
Otra de las imágenes inconfundibles de este lugar
son los saltos de agua, entre las que destacan Jim Jim
Falls y Twin Falls. Esta ultima permite el acceso caminando
a su parte superior o nadando a su parte inferior, tras
50 minutos de natación por el río, una interesantísima
aventura “libre de cocodrilos”, y es que estos reptiles
tienen un gran protagonismo en Kakadu, ya que los hay
a cientos, especialmente los gigantescos cocodrilos porosos,
de hasta 7 metros de longitud. Y es que la fauna ocupa
un importante papel en el Parque, en donde podremos ver
una gran diversidad de aves y algunos peculiares mamíferos,
como los walavis, que muchos confunden con canguros. En
la misma región, puntos como P.N. Gregory, P.N.
Litchfield, Isla Melville, Catherine o Keep River, pueden
ser un complemento perfecto.
Otra
de las regiones más frecuentadas, especialmente
cuando se quiere visitar la Gran Barrera Coralina (2.000
km de larga), es Queensland. Contrasta con el centro australiano,
ya que hay muchas mas poblaciones, pero en cuanto nos
alejamos un poco de estas, descubrimos de nuevo una naturaleza
salvaje, con selvas tropicales y playas desiertas. Desde
Cairns se pueden hacer escapadas hasta el P.N. Diantre,
en donde se localiza Cape Tribulation y la garganta Mossman.
Mas al norte la ciudad de Cooktown o la Black Mountains
son otros de los lugares a visitar, e incluso perderse
en el extremo norte de la región, en el P.N. Jardine
River, en las proximidades del Estrecho de Torres.
Siguiendo
la línea de contrates, los territorios del sureste,
nos mostraran una parte del continente que para un europeo
puede resultar más familiar, con amplios viñedos
y otras zonas de cultivo, pero al mismo tiempo con paisajes
salvajes y encuentros con la fauna autóctona. Un
ejemplo de ello es la isla Kangaroo, frente a Adelaida,
con numerosas zonas protegidas en donde contemplar canguros,
leones marinos e incluso ballenas. En esta misma región
podremos alternan paisajes insólitos, como los
del lago Eyre, el lago salado más grande de Australia,
los acantilados de Great Australian Bight, las dunas desierto
de Simpson o las formaciones rocosas de los Doce Apóstoles,
que surgen del mar frente a las costas de Victoria Meridional.
Igualmente
interesante es la región de Nueva Gales del Sur,
en donde podremos alternar una visita a las playas, con
una jornada de esquí, una degustación de
los mejores vinos o una caminata por las Blue Mountains.
Y como no, un rápido salto hasta Sydney, la ciudad
más emblemática de Australia, con monumentos
de renombre mundial, como la Opera House, el Punte del
Puerto o el Edificio de la Reina Victoria. Museos, galerías,
tiendas, o simplemente pasear disfrutando del habiente
que se respira en esta peculiar ciudad, son algunas de
las ofertas que encontraremos.
Y
para terminar, las regiones menos frecuentadas, pero no
por ello menos interesantes: Australia Occidental y Tasmania.
En la primera un continuo contraste en el que se mezclan
zonas desérticas, playas interminables a donde
acuden los delfines, bosques tropicales, islas paradisíacas
o desfiladeros sobrecogedores. Por otro lado Tasmania,
un lugar legendario, con un tercio de su superficie declarado
Patrimonio de la Humanidad, y en donde todos los paisajes
son sobrecogedores, desde los glaciares a las playas,
desde los amplios pastizales a los bosque impenetrables.
Una isla tranquila, salpicada de pequeñas poblaciones,
y en donde todo tiene otro ritmo, un lugar perfecto tanto
para el relax como para vivir una autentica aventura.
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