|
Deep
Blue
La tremenda claridad de las aguas de Rangiroa nos incita
a realizar esta inmersión, que se desarrolla en
el azul, y es muy peculiar. El material imprescindible
para el éxito de este buceo es: pescado, piedras
y tiburones. Los buceadores se sitúan a 20 m. bajo
la embarcación, desde donde se lanzan piedras al
fondo, tras unos minutos de “bombardeo” los tiburones
grises y puntas plateadas, estos últimos de considerable
talla, empiezan a ascender desde las profundidades. Cuando
el grupo de tiburones ya es considerable, los restos de
un pescado – esgrimidos con habilidad por el divemaster
– hacen que los escualos se aproximen y empiecen a competir
por la comida, una buena oportunidad de contemplar a estos
animales en acción. La inmersión suele terminar,
tras nadar un par de cientos de metros, en el arrecife
costero, en donde seguiremos viendo tiburones y centenares
de peces de arrecife.
Dream Land
Es el arrecife que forma la esquina norte del exterior
del paso N´Gabue, en Fakarava. Es un lugar casi
perfecto, con mucha luz y aguas muy claras (pueden superarse
los 70 metros de visibilidad) en donde podremos ver muchos
tiburones grises, águilas marinas, todo tipo de
peces de arrecife, nudibranquios, crustáceos y
tortugas. En el azul igualmente avistaremos tiburones,
junto a barracudas, túnidos y las puntuales visitas
de delfines. Lo monotemático del arrecife, en donde
solo encontraremos corales duros y esponjas planas (algo
genérico en casi toda Polinesia Francesa) hacen
que este lugar no alcance la perfección.
Jokers
Al este de Toau, este es un lugar perfecto para bucear
durante los paros de corriente. La ladera permite elegir
la cota más adecuada, y el buceo es muy relajado.
Peces Napoleón, meros, peces hacha, cardúmenes
de cirujanos, peces ardilla, loros y antias, pero lo más
destacado se localiza en la “esquina”, en donde se suelen
concentrar numerosos lutjánidos y ojos grandes,
formando espectaculares cardúmenes, en especial
los ojos grandes, que parecen tapizar literalmente una
gran superficie del arrecife observándonos atentamente.
Y como siempre una atenta mirada al azul... ellos están
ahí.
Passe Avatoru
En los canales de Rangiroa se pueden realizar dos inmersiones
totalmente distintas. Una opción es recorrer el
canal con la marea entrante (cuanto más fuerte
sea la corriente mejor), buscando el encuentro con los
depredadores, y la otra posibilidad es recorrer la parte
exterior de la entrada del paso o “esquinas”. En este
punto es muy frecuente realizar una inmersión mixta,
en donde el recorrido por el arrecife – repleto de corales
duros – se alterna con las escapadas al azul. En el arrecife
miles de peces tropicales circulan por todas partes, en
su vertiginoso hacer diario, pero la mirada siempre está
atenta en el azul, en donde suelen reunir cientos de carángidos
en compactos cardúmenes. Como los buceadores, los
delfines se acercan a curiosear, y los tiburones grises
y puntas plateadas merodean inquietos en busca de comida.
Passe N´Gabue
Al oeste de Fakarava, de nuevo nos encontramos con una
inmersión mixta de corriente, como ocurre en el
paso Otugi. Numerosas barracudas y tiburones ocupan la
entrada del canal, pero en esta ocasión algo más
profundos (cerca de 40 m.). Según se asciende por
la ladera de entrada se hace más patente la corriente,
hasta alcanzar los 25 m., en donde solo cabe la posibilidad
de dejarse arrastrar al interior de la laguna. Casi al
final del recorrido encontraremos un valle trasversal,
en donde numerosos peces se protegen de la fuerte corriente,
que aunque parezca increíble, ni ellos son capaces
de hacer frente.
Passe
Otugi
En esta inmersión se mezclan las técnicas
de Tiputa y de Tehere. En la entrada del canal hay que
aguantar la corriente – ayudados del garfio - para disfrutar
de la compañía de un buen número
de tiburones. Tras un rato con ellos, se suelta el garfio
y se inicia un “vuelo” hasta el final del canal, alcanzando
una especie de remanso, en donde no solo se protegen de
la corriente los buceadores, sino también centenares
de peces, destacando los cardúmenes interminables
de ojos grandes. En uno de los extremos del claro de arena,
vale la pena visitar una pequeña cueva.
Passe Tehere
Sin duda alguna Apataki es un lugar único. La atención
se centra en el paso Tehere, un canal estrecho, de 30
m. de fondo. En la parte exterior del paso podremos ver,
como siempre, mucha cantidad de peces de arrecife que
pueblan el uniforme fondo de corales duros, pero lo mejor
se encuentra en la parte final del paso, el momento en
el que se realiza el buceo en cuando sube la marea, entra
agua clara del océano y la corriente es más
fuerte, y lo cierto es que la corriente es importante,
superando los 6 nudos, algo que hace imprescindible el
ancla o garfio de corriente. La situación es incómoda,
ya que la corriente agita a los “anclados” buceadores
como banderas al viento, cuesta aguantar el regulador
en la boca o las gafas en la cara, y el levantar la cámara
para tomar fotos o filmar es una tarea casi imposible,
pero el espectáculo es único, ya que se
reúnen diariamente entre 100 y 200 tiburones grises,
impasibles ante la corriente, a la caza de presas, que
se meten literalmente entre sus fauces.
Passe
Tiputa
Es el canal más famoso de Rangiroa, un lugar frecuentado
puntualmente por el tiburón tigre y por el gran
tiburón martillo, que acuden a cazar tiburones
de arrecife o mantas, pero lo cierto es que encontrar
a estos depredadores, de más 5 metros de tamaño,
no es fácil. En la parte exterior encontraremos
mucha vida, los napoleones se alternan con los meros,
peces soldado, emperadores, cirujanos y lutjánidos,
y como siempre en el azul podremos ver carángidos,
cardúmenes de barracudas y algunos túnidos.
Tiputa es también un buen sitio para ver pez vela,
pero los autenticos protagonistas son los tiburones; puntas
plateadas, puntas blancas y grises están omnipresentes
en todo momento. Para verlos solo hace falta girar nuestra
cabeza al azul, y ahí estarán. Si queremos
que se acerquen a menos de un metros de nosotros, un poco
de pescado puede ser suficiente para garantizar el encuentro
“personalizado”.
Passe Tuheiava
En Tikehau encontramos este valle submarino o “paso”,
como se denomina a estos canales de entrada y salida del
atolón. El movimiento de agua – como consecuencia
de las mareas - produce grandes corrientes y con estas
llegan los animales, ansiosos de nutriente marino o de
presas fáciles. En este lugar encontraremos tiburones
puntas blancas y grises, grupos de carángidos,
alguna barracuda solitaria y tortugas, que parecen mostrarse
impasibles antes el autentico torrente submarino.
|