Bajo Alcyone
Es uno de los puntos más famosos de Isla del Coco, pero
al mismo tiempo uno de los más complicados, al estar muy
alejado de la isla principal. El bajo comienza a 18 metros
de la superficie y cae hasta los 200 metros. Los habituales
grupos de tiburones martillo, las grandes mantas y rayas
oceánicas son parte de la fauna habitual, pero el encuentro
más esperado en esta inmersión es con el del pez vela o
el Marlin, que suelen avistarse en el bajo y sus alrededores. Isla
Manuelita Este
Una de las mejores inmersiones tanto diurnas como nocturnas.
Los tiburones puntas blancas son tan abundantes que es
fácil contemplar en una sola inmersión cerca de un centenar.
Suelen formar pequeños grupos de 4 o 6 ejemplares, que
reposan sobre los claros de arena. En la oscuridad de
la noche desarrollan una mayor actividad, acercándose
a escasos centímetros de los buceadores, atraídos por
la luz de los focos. Los tiburones martillo, solo por
el día, ocupan la zona más profunda y alejada de las rocas.
Meros, roncadores, morenas, tamboriles, peces erizo, lutjánidos,
cigarras de mar y langostas, salpican toda la pendiente
rocosa. En la noche es posible contemplar decenas de peces
globo, reposando tranquilos en la arena o junto alguna
pequeña roca.
Isla Manuelita Oeste
Punto predilecto de muchos buceadores, con una pared que
cae hasta los 14 metros, en donde se forma una amplia
plataforma repleta de rocas, para continuar nuevamente
hasta los 40 y 50 metros. En la zona de la plataforma,
y en los primeros metros del segundo tramo (15 - 18 m.)
es donde se centra el principal atractivo para el buceo.
Los tiburones martillo acuden a ser desparasitados, y
circulan de un lado a otro permanentemente. Los tiburones
puntas blancas, menos numerosos, ocupan algunos claros
de arena y oquedades, las rayas gigantes oceánicas – también
conocidas como rayas mármol - nadan en aguas libres cruzándose
con carángidos, barracudas y atunes. Los cardúmenes de
roncadores y lutjánidos, que ocupan las cotas menos profundas,
pueden ser realmente compactos, llegando a envolver a
los buceadores.
Manta Corner
Frente al Cabo Dempier, en el extremo sur. Es una zona
de corrientes suaves y medias, lo que permite realizar
una inmersión dejándose llevar a favor de la misma, explorando
una zona muy amplia, normalmente en dirección de sur a
noroeste. La ladera va ganando verticalidad según se recorre,
y en un buen lugar para el encuentro de mantas, que suelen
circular en contra de corriente próximas a la pared. En
la parte más rocosa y menos vertical abundan los peces
pequeños como el pez coral, el pez mariposa, pez trompeta,
viejas, lenguados, morenas, pargos, cachudos de cola roja,
etc. Una inmersión para todos los niveles y preferencias.
Roca Solitaria
En la zona sur de la Isla del Coco. La inmersión se desarrolla
alrededor de una pequeña roca que aflora hasta la superficie.
Su aislamiento hace que se concentre mucha vida en sus
proximidades, como suele ocurrir en este tipo de formaciones.
Pese a que se puede alcanzar mucha profundidad rápidamente,
lo más interesante se encuentra en los primeros metros.
La cara sur es zona de paso de pelágicos como las mábulas
o mantas japonesas, delfines, mantas, carángidos, tiburones
martillo y grandes rayas. Atención especial a los cambios
de corriente y a los cambios en la fuerza del viento,
ya que la inmersión puede pasar de tranquila a complicada
en pocos minutos.
Roca
Sucia
Los divemasters de la zona lo definen como punto “alta
tensión”. La zona más interesante es la cara oeste, en
donde la pendiente es muy pronunciada, y rápidamente se
ganan metros. Lo que más llama la atención son los numerosos
tiburones martillo y puntas blancas, aunque en ocasiones
también se acercan los inquietos tiburones galapagueños,
con movimientos electrizantes. Mantas y rayas gigantes
oceánicas son muy fáciles de avistar, pero algo más difícil
es el tiburón ballena. Túnidos y carángidos y barracudas
forman cardúmenes que circulan próximos a la isla. En
esta zona se pueden encontrar corrientes muy fuertes,
por lo que se recomienda solo para buceadores experimentados.
Pero los más inexpertos también podrán disfrutar en la
cara este, con un buceo más tranquilo, centrándose en
la fauna de talla mediana, que puebla la zona de derrubios
rocosos, pero también con la presencia de tiburones puntas
blancas, aunque menos numerosos.
Roca Sumergida
Bajo, de pequeñas dimensiones, que apenas aflora unos
centímetros del agua. Durante la inmersión es posible
recorrer el perímetro en dos o tres ocasiones, y la verticalidad
de las paredes domina en todo momento. Es un punto de
avistamiento de martillos y mantas, al igual que grupos
muy numerosos de carángidos. Las posibilidades de encuentro
con otros pelágicos son permanentes, tiburones galapagueños,
puntas negras e incluso tiburón ballena. En las proximidades
de la pared los peces de arrecife circulan en todas direcciones.
Tortugas y buen número de crustáceos son también encuentros
frecuentes durante la inmersión.
Roca Vikingo 
El nombre de la isla viene dado por la forma de la misma,
que recuerda a un casco vikingo. Buceo poco profundo en
donde los tiburones, pese a estar bien representados,
no ocupan el papel más destacado. La fauna de talla media
y pequeña es lo más interesante. Muchas morenas, peces
loro, ídolos moros, peces sapo, meros, catalufas, cigarras
y langostas.
Silverado
Plataforma plana, con fondo arenoso y de cascajo. En ocasiones
la suave corriente facilita la inmersión, permitiéndonos
un amplio recorrido sin apenas aletear. El atractivo principal
de la inmersión lo constituyen los tiburones puntas plateadas,
que acuden a curiosear en cuanto detectan la presencia
de los buceadores. En este punto es fácil encontrar igualmente
mantas de gran tamaño, tiburones puntas blancas y prácticamente
la totalidad de las especies de vertebrados de talla media.
A destacar la posibilidad de encontrar, cerca de este
punto, pez murciélago de labios rojos y pez sapo.
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