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Anemone
City
En el extremo sur de Ras Mohammad. El lugar puede recordarnos
a una cala mediterránea, con una playa al fondo
y una estrecha lengua de arrecife.
Numerosos montículos coralinos se salpican sobre
un fondo de arena blanca. Pese a la abundante vida vertebrada,
lo más destacable es la gran proliferación
de anémonas, con su corte de inquietos peces payaso.
Las hay por todas partes, pero cerca de cantil, en la
parte este, la concentración es sorprendente. Corales
blandos, peces Picasso, mariposas, labios
dulces, peces cristal y un largo etcétera completan
los habituales de la zona.
Blue Hole (Dahab)
Cuando nos disponemos a bucear en este punto, rápidamente
entendemos el sentido de su nombre: agujero azul. Como
si fuera una piscina, cerca de la costa se distingue una
pequeña “laguna” en medio del arrecife, con un
color azul intenso, señal de la profundidad del
lugar. La parte superficial se encuentra a 7 metros, pero
la caída no termina hasta 300 m. por debajo. Pese
a que los buceadores recreativos pueden hacer esta inmersión,
la parte más interesante queda reservada para los
buceadores técnicos, con mezcla de gases y el equipo
adecuado para tal fin.
Canyon
(Dahab)
La inmersión suele comenzar en una laguna costera
de poca profundidad, para, tras recorrer unos metros de
arrecife, ya en la cota de los 12 metros, entrar en el
cañón que da nombre a la inmersión.
En su interior proliferan corales blandos, gorgonias y
corales duros, El recorrido gana profundidad y en pocos
minutos podemos alcanzar la salida en la cota de los 40
metros. Desde este punto, el interesante recorrido queda
solo a disposición de los buceadores con equipo
y entrenamiento técnicos, ya que los “tek” tendrán
que utilizar mezcla de gases para el resto del recorrido.
Dunraven
Al sur del punto conocido como Beacon Rock. En un fondo
de 28 metros descansan los restos del Dunraven, carguero
ingles que se fue a pique en 1876. El casco se encuentra
volteado, lo que provoca que todos los puntos de mayor
interés requieran una penetración al interior
del casco, algo solo recomendado para buceadores con la
preparación adecuada. Ya dentro sorprende la gran
cantidad de peces león y de peces cristal, estos
últimos forman un autentico telón que se
rompe ante las acometidas de alguno de los grandes meros
que comparten territorio. En el exterior los corales blandos
y esponjas han colonizado la mayoría del casco,
al igual que el arrecife próximo, cuyo recorrido
es un complemento perfecto para finalizar la inmersión.
Gardens
Este lugar esta en realidad compuesto por tres puntos
distintos: Near Garden, Middle Garden y Far Garden: Pese
a estar muy cerca de Naama Bay el buceo es de buena calidad
pudiendo hacer inmersiones entre cotas de 15 a 40 metros.
Lugar ideal para las primeas tomas de contacto con el
ecosistema del Mar Rojo. Esponjas, cuevas, corales de
todo tipo y como siempre una buena muestra de fauna vertebrada,
entre la que destacan peces cirujano unicornio, pez ángel
emperador, salmonetes amarillos, ídolos moriscos
y peces mariposa. Posibilidad de encuentros con águilas
marinas, mantas y algún tiburón puntas blancas.
Gordon
Reef
Al sur del estrecho de Tiran. Sobre el, al igual que en
Jackson, se puede observar un pecio: Loullia(1981). En
el lado opuesto, cara sur, el buceo es de gran calidad.
Existe una gran variedad de corales duros y blandos, que
le imprimen un colorido especial a la inmersión.
Como es costumbre en esta zona hay que prestar especial
atención al azul, ya que el paso de pelágicos
es frecuente. También podremos disfrutar de una
buena muestra de los peces típicos de la región.
Jackson Reef
Situado al norte del estrecho de Tiran, es el mayor de
los arrecifes de la zona. Sobre el se puede apreciar el
pecio del Lara y bajo las aguas que lo circundan, el buceador
se encontrara con cañones coralinos, que descienden
hasta 25 m. , repletos de vida y en cuyo fondo se pueden
encontrar tiburones guitarra y leopardo. En su cara sur
es frecuente el encuentro con tiburones de arrecife que
merodean entre 20 y 25 m. De profundidad. Paredes espectaculares
y Pelágicos.
Ras Um Sid
A mitad de camino entre Naama Bay y Sharm El Sheikh. Típico
lugar para fondeo nocturno de cruceros. Muy abundante
la fauna pequeña de mucho colorido( peces león,
loro, roncadores etc...) así como gorgonias. Se
puede comenzar la inmersión en la zona mas próxima
al cabo(buceo de pared) para seguir hasta la zona oeste,
menos profunda, formada por una magnifica plataforma coralina.
Aguas muy tranquilas y muy buena visibilidad.
Ras Mohammad
Uno de los lugares más populares. Realmente está
formado por tres puntos de inmersión: Shark Observatory,
Shark Reef y Jolanda Reef. Partiendo en dirección
norte , se realiza un excelente buceo de pared, terminando
en la cota de los 20 m en Anémona City, repleto
de anémonas marinas como su nombre hace esperar.
En esta zona existen manantiales submarinos de agua dulce.
A continuación Jolanda Reef , recibe su nombre
por pecio chipriota que reposa a su lado desde 1980. En
toda la zona muy buena visibilidad y un continuo desfile
de animales: napoleones, barracudas, tortugas ,carángidos
y en ocasiones tiburones grises, puntas blancas y martillos.
Gorgonias , corales blandos y esponjas tapizan hasta el
ultimo centímetro cuadrado de pared.
Ras Nasrani
Ya en la costa peninsular, y cercano al aeropuerto del
mismo nombre. Es un buceo más tranquilo que los
bajos del estrecho, pero que se ve beneficiado por la
riqueza faunística de la zona. El perfil de la
inmersión es de arrecife escalonado, que termina
en una pequeña pared. Destaca la gran cantidad
de corales blandos del tipo alcionaria, que dan mucho
colorido a la inmersión. Abundan los peces de arrecife,
pero son también frecuentes los encuentros con
barracudas, tortugas e incluso águilas marinas
y mantas. Buceo para todos los niveles, gustos y profundidades.
Shark
Observatory
Localizado en el extremo sureste de la estrecha península
de Ras Mohammad. La impresionante pared submarina es la
prolongación del también vertical acantilado
terrestre. Desde lo alto de este farallón, antiguamente
se podían contemplar a los tiburones de arrecife,
pero como consecuencia del gran número de buceadores
y del ruidoso tránsito de barcos, los escualos
han optado por otras zonas más tranquilas. Pese
a todo la inmersión es de primera, ya que podemos
disfrutar de la inmensa mayoría de especies típicas
de la zona. Todo tipo de corales - duros y blandos - y
esponjas tapizan la pared, surcada por profundas grietas
que sirven de refugio a pequeños animales. Peces
ángel emperador, cirujanos unicornio, platax, antias
y salmonetes amarillos están por todas partes,
y pese a todo, aunque más profundos de lo deseable
algunos tiburones martillo y grises. Especial atención
a las corrientes.
Thistlegorm
Sin lugar a dudas este carguero ingles, hundido por la
aviación alemana en el otoño de 1941, se
ha convertido en el pecio por excelencia del Mar Rojo
y uno de los mejores naufragios del mundo, desde el punto
de vista de los buceadores. En sus bodegas de proa podremos
contemplar decenas de motos BSA y Norton, camiones de
carga, cisternas, botas para la tropa, motores y alas
de avión, etc. En la cubierta vagones de tren y
grúas, para terminar en la zona de popa, con múltiples
piezas bélicas: tanques, cañones, obuses,
munición media y ligera, e incluso fusiles y ametralladoras...
aunque desgraciadamente muchas de estas piezas ahora están
“expuestas” en el salón de algunos buceadores sin
principios.
Thomas Reef
Este lugar de inmersión se encuentra al oeste de
la Isla de Tiran, que da nombre al conocido estrecho,
que marca la entrada al golfo de Aqaba. Es una zona de
grandes profundidades, que sobrepasan a pocos metros del
arrecife los 300 metros de profundidad. La corriente,
fenómeno típico de la mayoría de
los estrechos, hace que la vida marina prolifere más
fácilmente, como consecuencia del aporte de nutrientes,
y eso es evidente en Thomas Reef. La plataforma superior
se encuentra, en algunos puntos, a tan solo un metro de
la superficie, pero la zona de mayor interés es
“algo más profunda”. La cota de los 25 metros es
perfecta, ya que los corales blandos y gorgonias tapizan
las paredes, y miles de peces circulan de un lado para
otro. Vale la pena detenerse a otear el azul, ya que es
un punto de paso de pelágicos y es fácil
ver algunos tiburones. En los diez primeros metros abundan
peces medianos y pequeños de colores inimaginables.
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