Black Forest
Como es de suponer, el nombre de este punto de inmersión
viene dado por la gran cantidad de coral negro que se puede
ver en la pared que se abre al oeste de Providenciales.
Pero no solo veremos coral negro, ya que muchas otras especies
de coral colonizan esta pared, junto a esponjas de todo
tipo, entre las que destacan las de tubo moradas y marrones.
En la parte superior del arrecife, a unos 15 metros de la
superficie, podremos disfrutar con centenares de peces,
que buscan su alimento entre las
gorgonias y corales. En la noche este lugar es tomado por los carángidos, que acuden a la captura
de otros peces.
Driveway
Magnífica pared que discurre de norte a sur, precedida
de una amplia llanura de arena en donde se dan cita un
nutrido grupo de pastinacas, que rastrean el fondo en
busca de presas. Sobre ellas, casi en la superficie, los
tiburones grises merodean incansables – día y noche
– acercándose curiosos a los buceadores. Ya en
la pared, protegidos por la maraña de esponjas,
gorgonias y corales duros, multitud de peces se afanan
en conseguir alimento. Por la noche, las estrellas indiscutibles
son los tiburones, están por todas partes, y la
luz de los focos los atrae hasta prácticamente
tocar a los atónitos buceadores. Una experiencia
segura pero que acelera las pulsaciones.
Elephant
Canyon
La mayoría de los buceadores se sumergen en busca
de una gran esponja oreja de elefante, de más de
4 m. de diámetros, que aparece en todas las guías,
pero nadie la encuentra. La esponja, siguiendo el ciclo
natural de cualquier animal, pasó a mejor vida
hace más de 5 años, pero en su lugar encontraremos
una pared en la que no sabremos donde mirar, ya que las
esponjas - con todo tipo de formas y colores - compiten
por cada centímetro de superficie. Es una auténtica
explosión de color, en donde no podrían
faltar los tiburones y las águilas marinas. En
la parte alta de la pared, donde los corales duros dominan
el paisaje, encontraremos una sorprendente diversidad
de peces loro, peces mariposa y curiosos ejemplares de
peces lima, más propios del Atlántico que
del Caribe, y una población, igualmente abundante,
de peces cofre y pequeños serránidos.
Gulley´s
Siguiendo la tónica de los fondos del lugar, la
plataforma coralina se transforma en una pared, pero en
esta ocasión partida por dos desfiladeros que transcurren
perpendiculares al abismo. En su interior veremos meros
de Nassau y meros tigre, reposando sobre esponjas de tubo
moradas, junto a grammas loreto y pequeños gobios
neón, y en la pared exterior inmensas esponjas
oreja de elefante, que con su intenso color naranja dan
aún más colorido a la inmersión,
alternándose con esponjas de barril, costilla de
caballo y asta de alce. La diversidad sorprende al buceador,
pero aún más la cantidad y las proporciones,
ya que la talla de estas esponjas es francamente considerable.
Peces cirujanos, cardúmenes de salmonetes, ballesta
negro, hypoplectrus, haemúlidos y multitud de meros,
son una pequeña parte de los peces que podremos
contemplar.
G
- Spot
Pese a que la inmensa mayoría de las inmersiones
de Turks and Caicos son de muy buena calidad, en este
lugar parece superarse lo insuperable. La zona de pared
conocida como G-Spot sorprende a todo el mundo, ya que
a lo largo de sus 200 m, en forma de recodo, literalmente
se amontonan corales negros, esponjas de todo tipo y color,
gorgonias descomunales, y por supuesto todo un desfile
de peces. Y algo realmente peculiar, que es la inmensa
cantidad de vida que se amontona bajo el barco, con centenares
de carángidos, chopas, barracudas y como no tiburones
y más tiburones grises, todos ellos en la zona
de penumbra que forma el casco de nuestra embarcación.
Rock and Roll
Otro de los lugares estrella de Frech Cay, con muchos
elementos que se repiten en G-Spot, pero con una pared,
en este caso escalonada, no tan impresionante, aunque
no por ellos carente de interés. La barracudas,
carángidos y tiburones amenizaran el inicio y final
de la inmersión, y estos últimos incluida
la noche, mientras que en nuestro paseo por la pared y
el arrecife contemplaremos peces ballesta del Atlántico,
águilas marinas (en ocasiones muy cerca), muchos
peces mariposa y ángel, tamboriles, peces cofre
y numerosos haemúlidos, como siempre en compactos
cardúmenes. En la noche, pese a que los tiburones
acaparan gran parte de la atención, no hay que
pasar por alto a las morenas moteadas o a los cangrejos
rey, con más de un metro de envergadura.
Rock Garden Interlude
Lo rimbombante del nombre de este lugar define a la perfección
lo que encontraremos bajo sus aguas. La luminosa llanura,
en donde la arena se ve salpicada de macizos coralinos,
y por la que merodean permanentemente tiburones grises,
se transforma en una pronunciada ladera en donde parecen
haberse dado cita todas las esponjas y gorgonias de este
mar. La superposición de estas colonias dan una
imagen abigarrada y saturada de formas y colores, que
nos traen a la mente los diseños de los arquitectos
del barroco. Regresando al veril del arrecife nos encontraremos
con algo similar, pero en vertebrados, ya que un incesante
ir y venir de peces, nos deslumbraran inmersión
tras inmersión, y bajo la embarcación, al
refugio de las sombras, encontraremos barracudas al acecho
de presas fáciles.
The Dome
The Thunder Dome, que está motivado por la gran semiesfera metálica
- a modo de jaula gigantesca – que reposa en el fondo.
Hace unos años fue colocada por una TV francesa,
para un concurso, y tras darse cuenta que con el buceo
no se puede jugar (los concursantes salieron un poco mal
parados) quedo abandonada. Junto al curioso “dome” un
chimenea que parte el arrecife nos conducirá a
una pared oceánica de gran interés, en donde
abundan peces ballesta, cirujanos, loros, ángel francés, etc, todo ello en un paisaje
dominado por el colorido de las gorgonias y esponjas de
tamaños más que considerables.
West Sand
Esta extensa meseta se abre en dirección sur, hasta
transformarse en una pendiente que se pierde en las profundidades.
Pese a que en esta ladera encontraremos mucha vida, resulta
más curioso explorar la plataforma, a donde acuden
centenares de peces para ser desparasitados en las múltiples
estaciones de limpieza, en donde pequeños lábridos
y gobios se afanan con esmero en realizar su higiénica
labor. En esta placentera situación, los peces
admiten la presencia de los buceadores hasta límites
inimaginables, pudiendo contemplar meros, peces ángel,
salmonetes o carángidos, a escasos centímetros
de nuestra cara.
Whiteface
Una estrecha grieta hace las veces de conexión
entre la pared y el arrecife, y es en esta fisura en donde
encontraremos – suspendida por su cepo – una gran ancla
de hierro, posiblemente del siglo XVII, y literalmente
recubierta de esponjas y corales, que la hacen difícilmente
reconocible. La pared, como es habitual en Turks And Caicos,
se encuentra repleta de vida, con numerosas orejas de
elefante de un naranja intenso. El azul suele ser surcado
por tiburones grises, barracuda y alguna que otra águila
marina, que también se acercan a la parte alta
del arrecife, zona esta en la que abundan los peces loro
y peces ángel, aunque los que más destacan
son los cardúmenes de lutjanidos y de haemúlidos.
Por la noche podremos compartir inmersión con algunos
tiburones nodriza y grises, mientras contemplamos a los
curiosos nudibranquios naranjas o las anémonas
de bolas. Un buceo para todos los gustos.
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